Alesana y el legado de Annabel lee

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Después de una espera que se sintió eterna, Alesana vuelve al territorio chileno con un concierto que dejó una huella imborrable en los seguidores del post-hardcore, el histórico show, realizado en el teatro coliseo de Santiago, no solo marcó el regreso de la banda, si no que también, lo hizo con la performance completa de uno, si es que no, su álbum más emblemático, The emptiness, con los primeros acordes de “curse of the Virgin canvas” el público de Santiago se volvió completamente loco e impregnó la atmósfera con una mezcla de nostalgia, intensidad y dramatismo que solo Alesana sabe generar.

Publicado originalmente en 2010, The Emptiness es considerado por muchos como una obra maestra dentro del género, una rock ópera musical inspirada libremente en el poema Annabel Lee del reconocido autor inglés Edgar Allan Poe, el cual narra la historia de un hombre conocido como «El Artista», que se despierta para encontrar a su amada, «Annabel», asesinada en su cama. Después de percatarse de lo ocurrido, el álbum se deriva en un viaje macabro lleno de rabia, culpa y locura

El público, compuesto tanto por fanáticos históricos como por nuevas generaciones, vivió una experiencia emotiva y visceral. Cada tema fue recibido con fervor, desde los pasajes hablados más íntimos hasta los breakdowns más explosivos que caracterizan el sonido distintivo de la banda. Entre gritos, coros colectivos y momentos de catarsis compartida, la noche se convirtió en un homenaje a una era musical que marcó profundamente a quienes crecieron con la música de los 2000.

Para muchos asistentes, este concierto fue más que un show de su banda favorita, fue un reencuentro generacional con sus propias historias, recuerdos y emociones. Años después de su lanzamiento, The Emptiness conserva todo su poder narrativo y sonoro, y su puesta en escena, con la imagen de annabel quebrantada, reafirmó el impacto de la banda.

Alesana no solo repasó este álbum tan significativo para la escena, si no que también enloqueció al público con alguno de sus clásicos, como “this Is usually the Part where people scream” y “beyond the Sacred glass”, y El cierre definitivo llegó con “Apology”, uno de los himnos más queridos por los fans, que desató ovaciones y cantos al unísono, sellando así una velada cargada de nostalgia y emociones.

Más allá de la potencia sonora y la ejecución impecable de The Emptiness y su repaso de clasicos, el regreso de Alesana a Chile dejó algo aún más significativo y en palabras de el mismo Dennis “gracias por probarle a todos que no es solo una fase”(a diferencia de Annabel lee) el emo no está muerto y sigue latiendo con fuerza en chile. En un panorama musical que muchas veces ha dado por “superada” a esta “etapa”, noches como esta demuestran lo contrario. La mística, la estética y la catarsis colectiva que definieron a toda una generación continúan vigentes, revitalizadas también por el reciente regreso de My Chemical Romance a los escenarios nacionales y encapsulado en la nostalgia de los 2000, la música se manifiesta hoy como un movimiento que evoluciona, se resignifica y encuentra nuevas audiencias. El Teatro Coliseo no solo fue testigo de un concierto; fue prueba tangible de que tanto las generaciones del 2000 como futuras, nunca dejan de sentir.

 

Fotografías: Diego Pérez @nebula.fotografia

Nota: Exequiel Pérez

Agradecimientos a Transistorgigs.

 

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