El 15 de marzo, durante la tercera y última jornada de Lollapalooza Chile 2026, MARINA regresará a los escenarios nacionales para presentarse en el Parque O’Higgins, en un show que se perfila como uno de los más emotivos y esperados del cierre del festival. Su nombre no responde a una moda pasajera, sino a una carrera construida desde la identidad, la honestidad y una evolución constante.
Desde sus inicios, MARINA se ha destacado por escribir desde un lugar profundamente personal. Su música siempre ha funcionado como un espacio de observación crítica de las relaciones, del poder y de sí misma. A lo largo de los años, su propuesta fue mutando sin perder esencia, transitando entre el pop alternativo, lo teatral y lo introspectivo, con una voz reconocible tanto en sonido como en discurso.
Cada etapa de su carrera ha reflejado un momento distinto, no solo musical, sino también emocional. No repite fórmulas ni personajes; se permite cambiar, cuestionarse y reformular su narrativa. Esa libertad creativa es parte de lo que ha generado una conexión tan fuerte con su audiencia, que encuentra en sus canciones una mezcla de vulnerabilidad, fuerza y reflexión. Quienes están tan emocionados como la primera vez que la artista vino a nuestro país hace 10 años.
En vivo, su presencia escénica equilibra emoción y control. No necesita grandes artificios para sostener un show intenso: la fuerza está en las canciones y en la forma en que las interpreta. Sus presentaciones suelen sentirse cercanas, casi confesionales, incluso en escenarios masivos, algo que la vuelve especialmente potente en contextos de festival.
Su presentación en LollaCl 2026, llega como un reencuentro significativo con el público chileno. Un cierre donde sonaran temas como “Primadonna”, “Oh No!”, “Cuntissimo”, “Seventeen”, entre varios más, que serán coreados y disfrutados por sus fieles fans que la esperan con ansias. La emoción, la palabra y la sensibilidad toman protagonismo entre la intensidad del último día.
Javiera Gomez







